Hola a tod@s l@s amantes del mundo shishero, desde donde vamos a hablar de las partes principales que componen una cachimba. Asimismo, iremos distinguiendo cada una de ellas con el objetivo de extraerle todos sus beneficios a la hora de humear. Les recomendamos este artículo sobre consejos para comprar una cachimba.

Base de la cachimba

Comenzaremos por la parte inferior; la base de la cachimba. Por norma general será de cerámica o cristal y es una pieza cuya misión consiste en albergar el agua o líquido que se usará para refrigerar, limpiar y dotar de mayor calidad, sobre todo la hidratación del humo.

Desde aquí aconsejamos llenar con agua la base de la cachimba; otra posibilidad es utilizar líquidos, como zumos, con lo que se conseguirá dotar con un toque de sabor a la cachimba.

Después de cada fumada, recomendamos limpiar la base con un cepillo para tales fines, de esta forma evitaremos la acumulación de restos de ceniza. Igualmente, al limpiar esta zona después de cada fumada, evitaremos el olor que queda después de fumar y que con el tiempo llega a ser muy desagradable.

Manguera

La siguiente parte de la cachimba que vamos a examinar es la manguera. Esta pieza es la encargada de transportar el humo a través de la aspiración de nuestra cachimba. La manguera puede estar fabricada por distintos materiales. Asimismo, existe gran variedad de tipos de manguera, aunque las mejores y más populares son las mangueras de silicona, de venta en nuestra tienda online mishisha.es. Este tipo de mangueras, fabricadas con silicona añade la ventaja de poder lavarlas sin riesgo de deterioro, las veces que se precise.

partes cachimba

La manguera se encajará en otra pieza de nuestra cachimba; la válvula. Las válvulas más comunes están hechas de acero inoxidable y hacen posible que la manguera se quedé estática evitando el riesgo de que pueda caer o llegar de desencajarse. Estas se encuentran cerca del cierre de la cachimba y también son conocidas por el nombre de purga. Su misión consiste en adecuar y oxigenar la cachimba, introduciendo aire por la manguera; disminuyendo el humo de la base y de este modo dotar a la fumada de una mayor calidad, eludiendo los picores de garganta.

El cierre de la cachimba permite que quede cerrada herméticamente sin posibilidad de que el humo escape. Existe gran variedad de clases de cierres, entre los que podemos destacar los de goma, de clic o de rosca. En función del tipo de cachimba que se disponga aportará un tipo de cierre diferente; por lo que te tocará a ti elegir el que mejor se adapte a tus necesidades y gustos.

El mástil o cuerpo de la cachimba es la pieza que mantiene unidas la base con otra pieza llamada cazoleta y presume de ser la más importante. Su composición suele ser principalmente acero inoxidable, altamente aconsejable, ya que, si dispones de un material que pueda llegar a oxidarse, esto perjudicará la salud de tus pulmones. Una vez acabada tu fumada, debes limpiarlo correctamente, para eliminar olores, restos de ceniza y así poder desinfectarla.

El plato, no tiene únicamente una función de imagen. Su función además de estética es dar apoyo a las piezas de carbón en caso de querer cambiarlo, para depositar la ceniza producida por este y sobre todo para que no caigan al suelo en caso de caer de la cazoleta.

Llegamos a la última pieza que nos falta; la cazoleta. En ella se deposita el tabaco o melaza, hierbas o cremas, con las que queramos disfrutar de la fumada. El modo de utilizar las cazoletas está ligado a los gustos que presente cada usuario o shishero. Por norma general y modo más arraigado; se deposita un papel de aluminio en la parte alta de la cazoleta y se le hacen unos pequeños orificios, tantos como se quiera y de esta forma conseguir una excelente fumada.

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